En mi experiencia en la práctica docente esta frase esta muy lejos de la realidad.Las primeras experiencias me dieron cierta seguridad y muchas ganas de continuar aprendiendo sobre el ejercicio del rol docente y en esta segunda parte me sentí muy cómoda y confirmé que haber elegido cursar el profesorado fue un acierto.
Para esta segunda parte del recorrido al igual que paso en la primera instancia no tenia muchas opciones de horarios o mejor dicho solo tenia una opción: el turno noche, horario que estaba bastante solicitado, gracias al destino y la buena voluntad de algunas compañeras que pudieron modificar su elección, logré superar el primer obstáculo. Las condiciones para está segunda etapa no eran solo dar clases de algún tema en particular sino que se trataba de talleres sobre educación sexual, o sea un formato distinto al que estaba acostumbrada y a esto se le sumaba que está vez no iba a dar las clases sola sino con una pareja pedagógica y ahí surgió la posibilidad de estar acompañada por Yanina. Desde el comienzo me sentí confiada y segura de que íbamos a ser una buena dupla y así fue, disfrute mucho trabajar con ella, nos complementamos, acompañamos, calmamos nuestra ansiedad y nos ayudamos la una a la otra para llevar adelante las distintas instancias de los talleres. Fue sencillo ponernos de acuerdo en el armado de las planificaciones y en la selección de las actividades, las dos somos muy prácticas y expeditivas y esto se manifestaba en nuestro trabajo.
El primer contacto que tuvimos dentro de la escuela técnica número 26 fue con el regente del turno noche: Cristian, una persona muy amable y muy cálida que se mostró muy bien predispuesto para asistirnos en lo que necesitáramos para llevar adelante los talleres de ESI. Igualmente debo confesar que durante la entrevista hubo un par de momentos en los que quise salir corriendo. Primer año turno noche tenía solo 6 alumnos inscriptos necesitábamos un número mayor de estudiantes para poder realizar los talleres, por esta razón el regente nos ofrecía juntar a primero, segundo y tercer año para realizar los talleres con estos tres grupos juntos, las edades de los mismos iban de 16 a 20 años. En ese momento mientras escuchaba a Cristian relatar las características de los chicos que concurren al turno noche, mi cabeza seguía dando vueltas pensando que teníamos que armar un taller de ESI para tres cursos que no se conocían entre si, de edades dispares y que todo lo que habíamos hablado con Yanina en ese momento no me parecía adecuado, pensaba como íbamos a enseñar como poner un preservativo...nos van a terminar enseñando ellos a nosotras...En ese momento se cruzó por mi cabeza la frase que me acompaño durante mis prácticas en nivel superior cada vez que aparecía un obstáculo en mi camino o surgía algún imprevisto: "lo que sucede conviene" y lo que parecía ser algo negativo o algo no deseado se transformaba en una nueva oportunidad y una nueva manera de encarar las cosas. Luego de la entrevista realizamos la observación y estando un rato con cada grupo nos dimos cuenta que no eran grupos tan dispares, eran más bien similares entre si,con las características típicas de la adolescencia y con un lenguaje en común. Esto ayudó a disminuir mi ansiedad y poner manos a la obra para empezar con la planificación del primer taller.
Taller de ESI:
Fueron solo 3 encuentros pero siento que las emociones que viví, la seguridad y confianza que se genero en mi, el verme como "profe" fue algo tan grande que no se condice con las horas de practicas. A pesar de los nervios,que esta vez fueron distintos a los de la primera etapa, ya no tenia temor de que se me quebrara la voz, de quedarme paralizada en el frente, ahí me di cuenta que esos temores habían quedado atrás luego de mi experiencia en el nivel superior. En este nuevo tramo surgían nuevas dudas y miedos algunos relacionados al formato de taller ,donde uno por más que planifique todo paso a paso, hay muchas cuestiones en el intercambio con los estudiantes que te pueden correr de tu plan y se trata de tener buena muñeca para ir armando y desarmando en el mismo recorrido sin perder el hilo conductor y el mensaje que se quiere dejar, esto que en un principio me daba miedo luego me termino gustando. Recuerdo que en el segundo taller y en relación al tema de violencia de genero se armó un debate muy interesante pero también muy intenso, donde tuvimos que ir viendo como podíamos tomar lo que los alumnos planteaban para poder dejar el mensaje que teníamos pensado, obviamente todo esto en vivo y en directo. Por suerte tanto Yanina como yo compartimos una forma de trabajo similar y nos pudimos complementar y apuntalar para llegar a buen puerto. En el tercer encuentro ya se había generado un vinculo de confianza y respeto entre nosotras y los chicos y el tema que tanto me había preocupado: la actividad de como poner un preservativo terminó resultando una actividad más, y me sorprendió que a pesar de la edad de los chicos, resultó ser necesaria para algunos de ellos.
Al final trabajar con tres cursos distintos no fue tan terrible si hubo que tomar algunos recaudos como no separarlos, permitir que trabajen con sus grupos de pertenencia, ya que eran pocos encuentros y los temas requerían de generar un clima de confianza, respeto y cuidado. No hubo ningún problema entre los distintos grupos, si es real que se notaban diferencias en el manejo de información entre los de primer año y el resto.
Fueron solo 3 encuentros pero siento que las emociones que viví, la seguridad y confianza que se genero en mi, el verme como "profe" fue algo tan grande que no se condice con las horas de practicas. A pesar de los nervios,que esta vez fueron distintos a los de la primera etapa, ya no tenia temor de que se me quebrara la voz, de quedarme paralizada en el frente, ahí me di cuenta que esos temores habían quedado atrás luego de mi experiencia en el nivel superior. En este nuevo tramo surgían nuevas dudas y miedos algunos relacionados al formato de taller ,donde uno por más que planifique todo paso a paso, hay muchas cuestiones en el intercambio con los estudiantes que te pueden correr de tu plan y se trata de tener buena muñeca para ir armando y desarmando en el mismo recorrido sin perder el hilo conductor y el mensaje que se quiere dejar, esto que en un principio me daba miedo luego me termino gustando. Recuerdo que en el segundo taller y en relación al tema de violencia de genero se armó un debate muy interesante pero también muy intenso, donde tuvimos que ir viendo como podíamos tomar lo que los alumnos planteaban para poder dejar el mensaje que teníamos pensado, obviamente todo esto en vivo y en directo. Por suerte tanto Yanina como yo compartimos una forma de trabajo similar y nos pudimos complementar y apuntalar para llegar a buen puerto. En el tercer encuentro ya se había generado un vinculo de confianza y respeto entre nosotras y los chicos y el tema que tanto me había preocupado: la actividad de como poner un preservativo terminó resultando una actividad más, y me sorprendió que a pesar de la edad de los chicos, resultó ser necesaria para algunos de ellos.
Al final trabajar con tres cursos distintos no fue tan terrible si hubo que tomar algunos recaudos como no separarlos, permitir que trabajen con sus grupos de pertenencia, ya que eran pocos encuentros y los temas requerían de generar un clima de confianza, respeto y cuidado. No hubo ningún problema entre los distintos grupos, si es real que se notaban diferencias en el manejo de información entre los de primer año y el resto.
Y ahora que estoy finalizando este segundo tramo solo me queda agradecer lo vivido, el lindo grupo que se formó en nuestra comisión, nuestra comunidad de aprendizaje, aprendí mucho de ustedes, me llevo personas con mucha energía, con muchas ganas de enseñar y de aprender, con ganas de dejar huellas y espero que todos y cada uno logren cumplir sus metas...y no se olviden que al final aprendes enseñando, enseñas aprendiendo, aprendes viviendo, transitando el camino que elijas para poder alcanzar tus sueños...

